En un viaje de prácticas escolares, visitamos una granja, y quise tomarme la "foto del recuerdo" con la vaca y al momento de acercarme, mugió muy fuerte y trato de lamerme. Me asusté y dí un brinco hacia adelante y grité. Una amiga pudo capturar el divertido y ridiculo momento, porque, ¿quién grita por una vaca?. Fui la burla de mis compañeras varios días.